Jesús

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Jesús

Fecha de la conferencia: 20 de Noviembre de 1968

Debido a que el mundo cristiano cree en un hombre, esta pregunta me la hacen una y otra vez: “¿No crees que un hombre llamado Jesucristo caminó sobre la tierra?”. Tengo la esperanza de poder aclararte este punto para que conozcas la verdad que te hará libre.

Hablando de Jesucristo, se dice que su nombre será llamado el Verbo de Dios. Aquí vemos a Jesús como una persona con un nombre, y sin embargo él es la verdad que hace libre al hombre. Confesando que vino al mundo a hacer la voluntad de su Padre, Jesús hizo esta declaración: “Esta es la voluntad de mi Padre: que todo aquel que ve al Hijo y cree en él, tenga vida eterna” (Juan 6).

Ahora bien, no hay una verdad, o una mentira, que no tenga a un hombre como su agente, ya que se requiere de un hombre para expresar tanto una mentira como una verdad. Jesucristo es llamado la verdad. Él no es un hombre único que nació en el año cuatro a.C. y fue nombrado Jesucristo, sino el plan de salvación de Dios. En el Libro de Samuel se cuenta la historia del hijo de David, Absalón, quien se rebeló contra David e intentó apoderarse del reino. Durante toda la batalla, sin embargo, David preguntaba una y otra vez: “¿Está bien el joven Absalón?”. Y cuando David recibió la noticia de la muerte de Absalón, subió a la sala que estaba sobre la puerta de Jerusalén y lloró diciendo: “¡Oh Absalón, hijo mío, hijo mío! ¡Ojalá hubiera muerto yo en tu lugar! ¡Oh Absalón, hijo mío, hijo mío!”. Esta, una de las declaraciones más tristes y conmovedoras de las Escrituras, es un presagio de la historia registrada en el Nuevo Testamento donde encontramos que Dios el Padre hace lo que David anhelaba hacer, pues solo Dios puede dar su vida para salvar a su Hijo.

Hablando a la humanidad, Blake puso estas palabras en la boca de Jesús: “¡No temas! A menos que yo muera no puedes vivir. Pero si muero me levantaré de nuevo y tú conmigo. ¿Amarías a alguien que nunca murió por ti? ¿O morirías alguna vez por alguien que no hubiera muerto por ti? Y si Dios no hubiera muerto por el Hombre, y no se diera a sí mismo eternamente por el Hombre, el Hombre no podría existir”.

Dios murió vaciándose a sí mismo de su divinidad. Él no está fingiendo estar muerto, sino que realmente se convierte en el aliento mismo de vida de cada niño nacido de mujer.

Ahora, caminando en el olvido del hombre, Dios ha preparado un plan para su regreso y la redención del hombre. Este plan es Jesucristo, pero porque está personificado, el hombre ha tomado el vehículo que transmitía la instrucción en lugar de la instrucción misma, y el agente que expresaba la gran verdad en lugar de la verdad misma. Si la verdad ha de ser expresada, se requiere de un hombre individual para expresarla. Por lo tanto, cuando la historia de la redención se despliega en un hombre, él relata su propia experiencia.

En las Escrituras, las palabras ver y conocer son intercambiables tanto en hebreo como en griego. Cuando te pinto un cuadro en palabras del plan de salvación, te estoy mostrando al Hijo de Dios. No se sigue necesariamente que entenderás lo que estoy diciendo y me creerás, por eso se hace la declaración: “Para todo aquel que ve al Hijo y cree, hay vida eterna”. Espero que puedas seguir mis palabras, entenderlas y aceptarlas.

Jesucristo no es una persona, sino el plan de redención de Dios que debe ser descubierto y comprendido. Uno debe vestir un cuerpo de carne y hueso para entrar en este mundo, pero se requiere un cuerpo espiritual para entrar en el reino de los cielos, ¡y mis palabras son espíritu!

Ningún hombre puede hacerte libre. Este hombre llamado Neville es simplemente un agente que expresa la verdad. No es suficiente con que simplemente la entiendas. Debes creer, no en Neville, sino en la verdad que él está expresando.

Te estoy diciendo lo que he experimentado. Jesucristo, la historia de salvación de Dios, se ha cumplido en mí. He experimentado el nacimiento, el descubrimiento del único hijo engendrado de Dios, David, el rasgamiento del templo y el ascenso del Hijo del Hombre a los cielos y el descenso de la paloma. La mayoría de la gente en el mundo no aceptará mi historia. Quieren a una persona en el exterior como su salvador personal, no dispuestos a creer que su salvador es un plan de salvación que es Dios Mismo.

Ahora te pregunto: ¿crees en las Escrituras? Se dice que: “Entre los nacidos de mujer, no hay ninguno mayor que Juan el Bautista; sin embargo, el más pequeño en el reino de los cielos es mayor que él”. Si insistes en creer que Jesucristo es un hombre de carne y hueso, y el más pequeño en el reino de los cielos es mayor que Juan el Bautista, entonces Juan es mayor que Jesucristo. Jesucristo, el plan de salvación de Dios, es un drama sobrenatural. No tiene nada que ver con ningún niño que vino (o viene) del vientre de una mujer. Su historia tiene lugar en un área completamente diferente de la mente. Lee los capítulos 6, 8, 18 y 19 de Juan para descubrir la maravillosa ocultación de Cristo registrada allí.

A los ojos de cientos de millones de personas, Jesús era el hijo de José, pero Jesús no hace esa confesión. Él te dice: “He bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, y el cielo está dentro”. ¿Cómo puede Jesús ser enviado del cielo y ser el hijo de José, un hombre mortal? Cuando le preguntaron quién era su padre, Jesús respondió: “Ni a mí me conocéis, ni a mi Padre; si a mí me conocierais, también a mi Padre conoceríais”. En otras palabras, si conoces a Cristo en el sentido verdadero de la palabra, sabes que él es tú mismo. Sabrás que tu Padre es aquel que es llamado Dios. Aunque se requiere un hombre para expresar el plan de Dios, Cristo no puede ser visto por ojos mortales. Él solo puede ser conocido y experimentado como el plan de salvación de Dios.

Cuando Pilato le pidió a uno que expresaba la verdad que le dijera quién era y de dónde venía, no respondió. Y cuando Pilato dijo: “¿No sabes que tengo poder para soltarte o para crucificarte?”, la verdad respondió: “Ninguna autoridad tendrías contra mí, si no te fuera dada de arriba”.

El mundo de la Imaginación no es este mundo, y el drama llamado Jesucristo se despliega en el mundo de la Imaginación. Estoy compartiendo contigo lo que he experimentado en ese mundo.

Ahora bien, una dama escribe: “En mi sueño estaba mirando la cinta de mi grabadora moverse de un carrete a otro. Mientras miraba, me di cuenta de que si detenia la actividad que observaba, se congelaría. Al hacerlo, mis sentidos parecían abrirse y expandirse. Pero pronto descubrí que no podía poner en marcha el carrete de nuevo hasta que los contrajera. Esto me fascinó, así que repetí la acción varias veces, dándome cuenta cada vez de que no podía iniciar la acción en mi estado abierto y expandido. Solo cuando hube contraído mis sentidos una vez más el carrete se ponía en marcha y se movía, aparentemente independiente de mi percepción de él”.

¡Solo existe Dios! ¡Dios en el estado eterno de existencia! ¡Dios en procesión y Dios en retorno! Esta experiencia de ella es un presagio del regreso de Dios a la unión consigo mismo. Vistiendo una vestidura femenina Dios, en ella, está probando un poder que es completamente desconocido para el hombre. El hombre se asusta de sus propios pequeños artefactos y piensa que pueden hacer estallar el universo, pero solo son pequeños petardos comparados con el poder de la Imaginación Humana.

Nuestros astrofísicos afirman que hay cien mil millones de galaxias en el universo, y cada galaxia contiene cien mil millones de estrellas, y sin embargo no pueden encontrar nada como nuestra pequeña Tierra. Lo único en el universo que podría albergar este experimento biológico llamado Hombre, está justo aquí en nuestro pequeño planeta que consta de un sol y una luna, llamado Tierra.

Medita en este pensamiento. El universo entero fue creado por un orgasmo de Dios. ¿Has visto alguna vez el orgasmo de un hombre bajo el microscopio? Miles de millones de organismos vivos están allí para intentar la semejanza del hombre, pero solo un organismo tiene éxito. Aquí está el orgasmo de Dios, del cual surgió un sistema que pudo albergar su experimento de hacer al hombre a su propia imagen. Nada aquí puede hacerlo. Dios tuvo que morir para que el hombre viviera sabiendo: “Si muero resucitaré de nuevo y tú conmigo, pues si Dios no muere por el hombre y no se da a sí mismo eternamente por el hombre, el hombre no podría existir”.

Cuando Dios se hizo hombre trajo su plan de salvación, llamado Jesucristo, consigo. Las iglesias, sin embargo, han organizado y personificado a Jesús. Han pintado cuadros de él y los han colocado en la pared. Pero Jesucristo es el plan eterno de salvación de Dios que es expresado por un hombre.

Cuando yo me haya ido, y te pregunten si crees que un hombre llamado Jesucristo nació de María, vivió y fue crucificado en una cruz de madera, cuéntales la verdadera historia de la salvación, desde la experiencia. Porque, para entonces serás testigo de la verdad de la palabra de Dios. Como testigo, serás el fruto del árbol de la vida sobre el cual Jesucristo (el plan eterno de Dios) fue crucificado.

Los hombres buscan ese árbol en el tiempo y el espacio, pero Blake nos dice: “Los dioses de la Tierra y del Mar buscaron a través de la Naturaleza para encontrar este árbol, pero su búsqueda es del todo en vano; crece dentro del cerebro humano”.

El plan de salvación de Dios está incrustado en el cerebro. Injertado allí, crecerá y erupcionará en estos cuatro eventos principales. Luego el hombre en quien ha tenido lugar la erupción se demorará para contar su experiencia y alentar a sus hermanos. Después de lo cual partirá, no para ser restaurado a este mundo terrenal, sino para entrar en esa era llamada el reino de los cielos donde ejercerá un poder mayor que el sueño más salvaje del hombre mortal.

Cuando el plan de salvación de Dios esté completo, el hombre habrá regresado a sí mismo. Eso es la reunión divina. Entonces sabrá por experiencia que salió de la conciencia de ser el Padre y vino al mundo al ser consciente de su existencia. De nuevo dejará el mundo y regresará a la conciencia de ser Dios el Padre.

Este mundo no es ningún accidente, sino un plan para crear y expandir el poder creativo de Dios. No hay límite para tu expansión, solo un límite para la contracción que es el hombre. ¡Tomando el límite de la contracción y la opacidad del hombre, Dios se desenvuelve en el hombre para conocer la translucidez y expansión ilimitadas!

Jesucristo es el plan de salvación de Dios. Cuando esto esté claro para ti, creerás en ti mismo. Pero si rechazas esto, no crees en ti mismo. ¡Todo el evangelio de Juan habla de la fe y la falta de creencia en uno mismo! Contándote una historia sobre sí mismo, Juan expresa la verdad y la personifica como un hombre. ¡Es a la verdad a la que debes adorar, no al hombre! “Aferrate a la verdad, porque la verdad te hará libre”.

Si aceptas la palabra de Dios que mora en ti, conocerás su verdad y serás liberado. Pero si poseer riqueza o ser famoso es más importante para ti, digo: “¡Oh necio, esta noche vienen a pedirte tu alma! Mañana te pondré en una esfera donde tendrás tus millones y tu fama, pero tendrás que trabajar por ello”.

No pienses que porque ahora estás interpretando un papel noble, no puedes pasar a uno vil. Al igual que un actor, puedes interpretar el papel de un rey en el escenario del tiempo y el espacio esta noche, y mañana ser contratado en el papel de un payaso. Dios solo actúa y está en los seres existentes o en los hombres. Somos colocados en papel tras papel hasta que el trabajo que acordamos hacer se complete en nosotros. Y colectivamente de lo que hagamos ahora, o de nuestra posición social o intelectual, cuando nos vamos de aquí somos colocados en nuestros papeles apropiados. Esto lo sé por experiencia. Todo está hecho y todo es perfecto. Dios planeó todo tal como ha sucedido, y como será consumado.

Esta verdad debe ser expresada por el hombre, así que un hombre viene y la expresa. Uno debe aprender a dejar ir al hombre, y aferrarse a la verdad que expresa, porque la verdad entonces se injertará sobre el individuo y se desenvolverá desde dentro. Entonces sabrá quién es realmente Jesucristo, desde la experiencia.

Cuando el único hijo engendrado de Dios, David, te llama padre, ¿no eres tú Dios? Si se dice que el cuerpo de Dios fue dividido de arriba a abajo y te sucede a ti, ¿no eres tú Dios? A medida que estos eventos sucedan, la Biblia se abrirá y verás la sabiduría de Blake cuando afirmó que los ríos, las montañas, las ciudades, las aldeas, todos eres tú, porque en la eternidad todos son hombres.

Las Escrituras registran que el Monte de los Olivos se dividió. Sabrás que es tu propio cuerpo el que está dividido. Descubrirás que eres el río Jordán. Cuando entres en la conciencia de ser las montañas, las aldeas y las ciudades, caminarás en sus cielos y en su tierra, tal como ahora caminas en tus propios cielos y en tu tierra, porque “Todo lo que contemplas, aunque parece estar fuera, está dentro de ti, en tu Imaginación de la cual este mundo de mortalidad es solo una sombra”.

Todas las montañas de las Escrituras están dentro de ti, como lo están las ciudades y las aldeas, independientemente de sus nombres. Te conviertes en la Jerusalén, la novia que desciende al amanecer. Siendo Dios, individualizado, personificarás el plan de salvación de Dios llamado Jesucristo, porque no hay nada más que el hombre y el hombre es Dios.

Ahora vayamos al Silencio.

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Investigación Goddard: Abdullah publicó “Ciencia del control mental aplicado y riqueza de la metafisiología abdoullahística” (1923) – G. Mahmud-Ahmad

Fecha de la conferencia: November 27, 1923 ¡Considere donar un café para continuar con esta investigación! Una nota rápida para estudiantes visuales Si la idea de leer una densa investigación histórica le parece un poco agotadora, comience aquí para obtener una guía visual sencilla que compara los documentos y fotografías

By Germán González