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# La manera del nacimiento de Jesús es una señal
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- Published: 1968-05-14T00:00:00.000Z
- Updated: 2026-08-28T21:44:32.000Z
- Author: Neville Goddard
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*Fecha de la conferencia: 13 de Mayo de 1968*

Ahora, esta noche encontrarán esto como una combinación del mundo espiritual y del mundo del César. A ustedes y a mí, que fuimos criados en la fe cristiana o en la fe judía, nos enseñaron a creer que todo ese libro era historia. El Antiguo Testamento era historia, historia secular, y el Nuevo Testamento era historia secular. Permítanme decirles que la manera del nacimiento de Jesús es, para quienes comprenden quién es él, una señal de la iniciativa divina en nuestra redención. Toda la historia de Jesús, desde su concepción por el Espíritu Santo hasta su ascensión al cielo, es una señal concedida por Dios a quienes la reciban. Cuando Pablo vio la visión, esta historia eterna… porque la historia del Antiguo y del Nuevo Testamento es eterna; estas son las realidades eternas, inmutables. Un día se toparán y se encontrarán con lo que en el papel parecen ser personajes, personas. Y cuando se encuentren con ellos, ellos también parecerán ser personas, pero son estados personificados.

Por eso Pablo dijo: “De manera que nosotros de aquí en adelante a nadie conocemos según la carne; y aun si a Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos así” (2 Corintios 5:16). Cuando ustedes y yo oímos hablar de Jesucristo, pensamos en términos de una persona. Después de que Pablo tuvo la revelación, vio que Jesucristo era “el poder creativo de Dios y la sabiduría de Dios” (1 Corintios 1:24). Pero Dios es hombre, por lo que cada atributo de Dios está personificado. And así está personificado, ya sea la fe, llamada Abraham, ya sea el poder y la sabiduría de Dios, llamados Jesucristo… cada cualidad de Dios está personificada. Por eso dijo: “De manera que nosotros de aquí en adelante a nadie conocemos según la carne; y aun si a Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos así”.

Ahora bien, él no está hablando de ti como persona, no está hablando de mí. Él dirige estas palabras a los corintios; y ciertamente no está hablando a estos corintios como personas. Está hablando de estos personajes en las Escrituras. De ahora en adelante no puede concebir a Abraham como una persona de la manera en que tú eres una persona. Así que cuenta esta historia: “Está escrito” —¿escrito dónde?— en las Escrituras. “Está escrito que Abraham tuvo dos hijos, uno de la esclava y otro de la libre. El de la esclava nació según la carne”. Bueno, ustedes nacieron según la carne. Él les está diciendo ahora mismo que ustedes, por su nacimiento físico, son ese que nació según la carne. “Y el de la libre nació según la promesa”. Han omitido el artículo definido en la traducción, pero es la promesa. Solo existe la promesa, no una promesa.

Y así, dos niños, dos hijos: uno según la carne (este es según la carne), y uno según la promesa. Y luego lo explica con respecto a las dos mujeres. Una era Agar, que era sirvienta de Sara, quien fue entregada a Abraham, y Abraham engendró a este hijo, y el hijo nació siendo Ismael… su mano está contra todo hombre y la mano de todo hombre contra él. Ese es este mundo… ustedes y yo luchando por ganarnos la vida, por pagar el alquiler, por pagar los impuestos, por mantenernos por encima de la corriente, la corriente de la ilusión. Y así, todo el asunto es una lucha y eso es simplemente la descendencia de la esclava Agar. Pero hay otro nacimiento que ustedes reconocen después de que la visión ha tenido lugar en nosotros, y ese proviene de Sara, y ese es el nacimiento de lo alto, llamado “la promesa”.

Ahora bien, eso no tiene nada que ver con un niño pequeño. Todo esto es simbolismo cuando ustedes, no un niño, cuando ustedes nacen. Oh, el niño aparecerá envuelto en pañales solo para simbolizar su nacimiento… que ustedes han nacido de lo alto. Y así, hay dos nacimientos distintos de dos mujeres distintas. Un nacimiento es del vientre de la mujer, y el otro es del cráneo del hombre. Por hombre me refiero al hombre genérico. Estas son las dos mujeres en las Escrituras. Así que cuando Pablo vio la visión, dijo: “De ahora en adelante a nadie conoceré según…” y está hablando ahora solo de las Escrituras. No verá a Abraham, Isaac, Jacob ni a ningún personaje de las Escrituras, incluyendo a Jesucristo, desde el punto de vista humano. Aunque anteriormente los vi de esa manera y escuché la escritura secular, la historia secular, ya no los veré desde el punto de vista humano.

Así que aquí, cuando dijo: “Cuando lean” —está escribiendo ahora a los efesios y hace la declaración en el capítulo 3 de Efesios—, “Al leer esto” —y agregaron la palabra “esto”; no está “esto” en el manuscrito—. “Al leer” —se está refiriendo al Antiguo Testamento— “Al leer (el Antiguo Testamento), podrán entender cuál sea mi conocimiento en el misterio de Cristo”. Traducimos la palabra Cristo… pero Cristo y el Mesías son lo mismo. “Podrán entender cuál sea mi conocimiento en el misterio de Cristo, misterio que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu”. Todo el asunto proviene de adentro. No se conocía antes de esto, pero ahora el tiempo se ha cumplido. Porque dijo, en la misma carta a los efesios: “Dándonos a conocer” —hablando ahora de sí mismo y de aquellos con quienes compartió la visión— “el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo, de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos” (1:9). ¡Un plan!

Ahora bien, para él Cristo no es una persona, es un plan. No lo veré nunca más como una persona… y lo define como “el poder de Dios y la sabiduría de Dios” (1 Corintios 1:24). Ahora dijo: “Solo predico a Cristo crucificado y resucitado de los muertos”. Así que dentro de ese poder crucificado en la humanidad, ese poder en ustedes es su propia maravillosa Imaginación humana… eso es Cristo, no hay otro Cristo. Está crucificado en la humanidad, la cruz del hombre, y contiene dentro de sí un plan de resurrección, un plan de redención. Así que: “Me ha dado a conocer el misterio de su voluntad”. Misterio significa un “secreto sagrado”. Me ha dado a conocer ese secreto sagrado según su propósito, el cual estableció en Cristo —es decir, el poder crucificado en mí como mi Imaginación— como un plan para el cumplimiento del tiempo. Entonces, cuando el tiempo se cumple, irrumpe dentro de mí. ¿Qué irrumpe? El plan de Dios que está enterrado dentro de mí. Y así todo el plan irrumpe dentro de mí. Entonces y solo entonces conozco el propósito de Dios.

La revelación del propósito da sentido a todo en este mundo. Sin propósito, ¿qué importa? Si no hay propósito… entonces yo ganaría mil millones de dólares y mañana moriría como un mosquito, y quienes hereden mis bienes, denles tres generaciones y me olvidarán por completo. El no nacido, que está a una tercera generación de distancia de mí, ¿qué le importaría el abuelo? Qué les importaría, es suyo y todos están casados con todo tipo de cosas, y se olvidan por completo de que les dejé mil millones. ¿Realmente qué les importaría? Tendrías un pequeño homenaje de palabra, pero en una generación, ¿qué les importa? Toman a su esposa o a su esposo y lo desechan y se casan con otro, y seguirán rindiendo homenaje de palabra a un padre o a un abuelo que les dio dinero. Pero eso es solo de dientes para afuera y no hay ningún sentimiento allí en absoluto: “¿Por qué no se murió antes? Podría haberlo tenido antes para gastarlo y hacer todas las cosas. Me lo dio cuando cumplí cincuenta años; debería habérmelo dado cuando tenía veinte o dieciséis”. Así es la imagen de este mundo.

Pero hay un plan revelado a nosotros. Y así, cuando la revelación nos da el propósito de Dios, bueno, entonces da sentido a todo en el mundo. Sabré por qué hacen lo que hacen. Sabré por qué sueñan lo que sueñan. Sabré por qué tienen la visión que tienen. Porque todo contiene dentro de sí un significado simbólico, no importa lo que sea… todo en este mundo. Cuando camino por esta tierra y creo que estoy despierto, cualquier cosa que vea y sueñe, incluso el sueño más ridículo, tiene un significado tremendo cuando despierto. Porque todo es un símbolo y todo me está diciendo… se los mostraré de una manera muy sencilla. Sueñan esta noche que alguien a quien aman entrañablemente, realmente entrañablemente, y lo ven en la relación más íntima con otro. Quizás no se sientan perturbados en el sueño, pero los ven, y despiertan y se preguntan: “¿Qué demonios es esto?”. Luego se preguntan, ¿qué representa para ustedes aquel a quien vieron en esa relación íntima? Y luego llegan a la maravillosa respuesta que proviene de lo profundo de su alma: bueno, él o ella, dependiendo de a quién hayan visto en la visión, ven que representa la personificación de la cosa más gloriosa del mundo, en un cierto nivel. Representa para ustedes —y lo tomaré ahora en el contexto de la América continental—, él me dijo: “Sabes, justo cuando estalló la última guerra” —la Segunda Guerra Mundial, no la de Corea ni la actual en Vietnam—, dijo: “Sabes, este mundo está completamente loco. Deberíamos tener solo a la gente de habla inglesa en todo el mundo”. Y lo decía en serio. Es un estadounidense de muchas, muchas generaciones.

Luego fue más allá, dijo: “Sabes, el este de América (hablando de Nueva Inglaterra), esa es la columna vertebral de este país”. Y creía cada palabra. Es un hombre brillante, brillante. Se graduó a los diecinueve años en Yale y se quedó en Yale para enseñar matemáticas superiores, una persona brillante. Así que te encuentras con él en una visión, y aquí ves a esta persona en una relación y sabes, por tu propio conocimiento intuitivo innato, que esto no es algo físico. Ves el aparente acto físico, pero aquí hay un ideal impregnado en alguien a quien amas entrañablemente, y él o ella lo llevará a cabo en el presente inmediato. ¿Qué representa él? Un ideal. Algo completamente encantador, pero de la costa este. No es del oeste, del norte, del sur o del medio oeste. Es algo que, en los ojos de tu mente, es del todo dulce y maravilloso, y no puedes empañarlo. Es completamente encantador. Lo sepa uno o no, en un futuro no muy lejano, esta persona tan impregnada se sentirá inspirada a pintar, a escribir, a hacer algo creativo… porque es creativa.

Pero en este nivel, dirás: “¡No es eso sórdido!”, porque no conoces el simbolismo de Dios. Así que te levantarás por la mañana y pensarás: “Qué cosa tan horrible tuve como sueño… y es la cosa más gloriosa. Viste a Dios siendo un ser proteico; interpretó todos los papeles. Así que viste que llevaba la vestidura de esto, aquello o lo otro, y viste un acto. Y qué era ese… podría haber sido algo horrible basado en tu concepto de ese individuo. Pero si es un concepto encantador, entonces de esa unión nacerá el niño más glorioso. El niño podría ser un poema, podría ser una novela, podría ser la cosa más maravillosa en este mundo. Podría ser una pintura, el diseño para un retrato. Eso es todo lo que significa. Pero el hombre está tan arraigado en la carne, aquí abajo, que le da un concepto del César y no ve esta cosa gloriosa que tiene lugar en el mundo.

Ahora en nuestro mundo aquí les he contado lo que me ha sucedido, que he cumplido las Escrituras. Pueden creerlo o no, como les dije al abrir la charla esta noche, que toda la historia de Jesús, completa, desde su concepción por el Espíritu Santo hasta su ascensión al cielo, es simplemente una señal concedida por Dios a quienes la reciban. Les he dicho que algunos aquí no la recibirán, otros sí la recibirán. Para quienes la reciban, si alguna vez me ven en su visión en un acto creativo semejante, simplemente estoy fertilizando la historia del evangelio en ustedes. Yo soy el Padre de aquello que ha sido fertilizado. Ahora bien, me refiero al capítulo 4 de la Primera de Corintios cuando Pablo se dirige a los corintios y les dice: “Porque aunque tengáis diez mil ayos en Cristo, no tendréis muchos padres; pues en Cristo Jesús yo os engendré por medio del evangelio” (versículo 15). Es un misterio… les está diciendo que todo el asunto es un misterio. Tienen innumerables… aquellos que les hablarán sobre Jesucristo no basándose en la experiencia sino en la teoría, en la especulación, y lo continuarán. Pero él les dice: “Tienen innumerables instructores, pero no muchos padres. Yo me convertí en su padre”.

Él les está diciendo que los engendró después de que aceptaron lo que él experimentó. Les contó lo que experimentó: “Pero cuando agradó a Dios revelar a su Hijo en mí, no consulté en seguida con carne y sangre” (Gálatas 1:15-16). ¿A qué persona en este mundo acudiría yo después de haber experimentado la visión? ¿Cómo podría decirme algo al respecto? ¿Qué podrían decirme? Todo proviene de mi interior. Luego lo cuento y consigo un grupo que me creerá, creerá que lo que digo es verdad. Lo entiendan o no, cambiarán; modificarán su concepto preconcebido de la fe cristiana para adaptarlo a lo que yo he experimentado. Entonces tengo unión y ese concepto se despliega dentro de ellos. Eso es lo que les está diciendo. Léanlo en el capítulo 4, en los versículos 14, 15 y 16 de la Primera de Corintios. Sí, en la superficie dirán “¿De qué demonios está hablando?”. Pero les está diciendo lo que ocurre en el mundo, porque siendo Dios un ser proteico, usará a Pablo, usará a Neville, usará a cualquiera en quien se haya desplegado el drama dentro de sí mismo; y usando esa máscara tiene unión con quien ha aceptado la historia de la salvación. Y habiéndola fertilizada, esa cosa se despliega en su interior.

Ahora bien, de nuevo debo decirles, por mi propia experiencia pasaron treinta años desde la unión con el Señor resucitado hasta mi nacimiento. Pero ahora diré, aunque fue mi experiencia, no voy a ser rígido al respecto, por la sencilla razón de que todos estamos desempeñando diferentes partes en el gran cuerpo de Dios. Todos nosotros desempeñamos diferentes partes, y mi parte ha sido un despliegue completo de las Escrituras tal como está registrado. Pasaron treinta años… y “Él comenzó su ministerio cuando tenía unos treinta años de edad”. No significa treinta desde el vientre físico, porque no tiene nada que ver con el vientre físico; ese no es el nacimiento, es algo espiritual. “Cuando tenía unos treinta años” —después de la unión que fue espiritual—; y así, en mi caso, de 1929 a 1959 fue cuando tuve el nacimiento. Pero no le diré ahora a nadie… porque vuelvo a Habacuc: “Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará” (2:3).

Y así, si la parte que vas a desempeñar en el cuerpo de Dios difiere de la parte que yo estoy desempeñando y estaba predestinado a desempeñar exige un intervalo más corto, bueno, entonces lo es. Porque él, permítanme decirles, nos da ocho niveles del cuerpo de Dios. Comienza con los apóstoles y luego los profetas, luego los maestros y los que hacen milagros. Si estás destinado a desempeñar otra parte distinta a la del apóstol, bueno, entonces tal vez el período de tiempo entre la unión y el nacimiento en esa parte no sea el mismo. Les digo esto por mis propias visiones desde la última vez que los vi. Así que las visiones vienen de una manera diferente… pero el máximo, según entiendo, es el del nacimiento del apóstol, y eso en mi propio caso fue de treinta años.

Ahora nos dice que estas cosas no eran conocidas, no eran conocidas por ningún hombre de otras generaciones, sino que ahora son reveladas a los santos apóstoles y profetas en el Espíritu. Ahora sé, en este nivel, el sentimiento entre tener una visión esta noche sobre el mundo del César donde alguien es impregnado por un ideal. Pero el ideal es siempre el hombre porque Dios es hombre, y siempre viste la forma humana. Y así, aquí hay una impregnación y que, lo sepa esa persona o no… incluso pueden sentirse disgustados si alguna vez les contaran lo que vieron en visión. Muy bien, se sienten disgustados, pero ustedes lo vieron y no pueden negarlo, como no podrían negar la evidencia más simple de los sentidos. No pueden negarlo, pero tienen que luchar con la interpretación de lo que vieron. Llegan a la conclusión de que a quien aman entrañablemente es un ideal, y es completamente maravilloso, y quedó impregnado. Así que, lo que hará esa persona que está impregnada… no es un niño pequeño… no es una violación de su promesa a una persona en este mundo del César, sino que sacará a la luz los conceptos más gloriosos sobre lo que él en tu mente o ella en tu mente representa. ¿Lo captan?

Así es como todo se despliega dentro de nosotros. Pero si van a darle una interpretación en este nivel, entonces estamos muy, muy alejados de lo que Dios realmente pretendía transmitirnos. Y llegamos al punto en que cada sueño tiene importancia. No hay sueño, no hay visión sin significado. Porque Dios habla al hombre por medio del sueño y se revela por medio de la visión (Números 12:6). Así que lo tienes y sabes exactamente lo que significa. ¡Es algo fantástico! En ese nivel está bien, completamente bien; en este nivel estaría mal. Así que el hombre comió del árbol del conocimiento del bien y del mal, y pensó que esto estaba bien y aquello estaba mal, y descendió al nivel de la confusión. Y ahora ve el árbol y nada está bien o mal. En un cierto nivel está perfectamente bien; en este nivel eso estaría completamente mal. Empiezas a aceptar cada nivel, y subes por el árbol de la vida, más y más y más alto. Cada nivel en su nivel está bien si sabes cómo interpretarlo.

Por eso dijo: “Me ha dado a conocer el misterio de su voluntad”… ese secreto sagrado… “según su propósito, el cual se había propuesto en sí mismo, como un plan para el cumplimiento de los tiempos”. Pero ahora sé que Cristo no es una persona: “De manera que nosotros de aquí en adelante a nadie conocemos según la carne; y aun si a Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos así”. Lo veo ahora como el poder creativo de Dios, como la sabiduría de Dios, y enterrado en ese poder hay un plan. Y ese poder está crucificado en mí; yo soy la cruz que él lleva. El plan tiene que desplegarse en mí si alguna vez he de resucitar. Así que él resucita a sí mismo en mí, porque el plan está en mí, porque él, el poder de Dios, está en mí. Cuando se despierta dentro de mí, todo el plan, tal como se cuenta, se despliega dentro de mí y toda la historia de Jesucristo se despliega dentro de mí, y entonces yo soy él.

Alright, el mundo no lo creerá, en realidad no importa. Siempre encontrarán un remanente que creerá, siempre un remanente. Bueno, un remanente se considera el diez por ciento. Así que encontrarán un remanente que lo creerá a pesar de lo que creían anteriormente. En esta audiencia hay quienes vendrán y vendrán por muchísimo tiempo, pero vendrán con esa barrera y no lo aceptarán. Hay otros que no están condicionados a venir, pero vendrán y pondrán todo tipo de barreras. Un amigo nuestro, que está aquí esta noche, viene aquí todo el tiempo; amablemente trajo a una encantadora amiga suya la última noche de conferencias y ella me dijo que tomaría en consideración mi teoría. Le dije: “No son teorías, mi querida, hablo por experiencia. He experimentado a Cristo”. Ella me dijo: “But soy una ministra ordenada”. Le dije: “Eso no significa nada para mí. ¿Has tenido la visión de Cristo? El que te ordenó, ¿tuvo él o ella o ellos la visión de Cristo? Bueno, si no la tuvieron, entonces es el ciego guiando al ciego. Y no importa qué tan vieja seas en los años del César, o cuánto tiempo lleves ordenada, aún no marca ninguna diferencia, ninguna en absoluto. No estoy teorizando. No puedes tomar bajo consideración mi ‘teoría’; puedes tomar bajo consideración lo que he experimentado. Si no se ajusta a tus ideas preconcebidas de las Escrituras, muy bien, puedes continuar en tus ideas preconcebidas. Pero no tomes mis ‘teorías’, yo no tengo teorías; te estoy dando visión. Te estoy dando lo que he experimentado. Todo es revelación; no estoy teorizando”.

Bueno, ella fue muy dulce al respecto y no fuimos más allá de ese punto. Simplemente se fue en compañía de mi amigo que está aquí esta noche. Ella dijo: “Vine aquí, esta es mi primera vez”. Pero no vienes por primera vez y escuchas algo tan radicalmente diferente de lo que has sido entrenada a creer y esperas tragártelo enterito. Así que le pediría a él esta noche que simplemente le regale o le preste… estoy seguro de que tienes mi libro \*Resurrección\*. Tal vez ella ni siquiera lo lea ahora, pero préstalo de todos modos y haz que lea el capítulo sobre la resurrección. Todo está documentado y he utilizado gran parte del Antiguo Testamento para demostrarlo.

Porque todo lo que puedo decir, cuando él dijo: “Lee… después de haber leído”, se está refiriendo al Antiguo Testamento, porque no había Nuevo. Y ten en cuenta mi interpretación del Antiguo mientras lees el Antiguo, eso es lo que les está diciendo —Efesios, y Gálatas y Corintios, de hecho, todas sus cartas—, porque no había otra Biblia. Así que les decía: “Cuando lean (refiriéndose al Antiguo Testamento) recuerden mi exposición, y tengan eso en mente mientras lo leen, y encontrarán luz proveniente de lo que normalmente no pueden entender, porque la cosa irrumpió en mí”. Eso es lo que está diciendo Pablo.

Les diré, denle el libro o préstenle el libro, y hagan que lo lea, porque cada pasaje que he hablado como una experiencia he señalado ese pasaje en el Antiguo Testamento donde está su cumplimiento. Porque el Nuevo Testamento es el cumplimiento del Antiguo; no es al revés. Todo proviene del Antiguo, pero se cumple en el Nuevo. Y todo estaba completamente sellado en el Antiguo hasta la plenitud de los tiempos, cuando irrumpió en el hombre. La resurrección ha tenido lugar y está teniendo lugar en todos.

Así que aquí, en este nivel, podemos probarlo. Probar una de sus grandes teorías que él conocía por experiencia; por tanto, para él no era una teoría, pero para quienes la escucharon, sí lo era. ¡Crean que son el hombre o la mujer que quieren ser, solo créanlo! ¿Cómo sería el sentimiento si ahora fueran lo que quieren ser? ¿Pueden captar ese sentimiento? ¿Pueden ver el mundo desde esa asunción como si fuera verdad? ¿Pueden hacerlo como si fuera verdad? Permítanme decirles que si creen que esta visión de ustedes, esta asunción de ustedes que es una visión, tiene su propia hora señalada y florecerá, y a pesar de la supuesta aparente demora persisten en ella, ningún poder en la tierra puede evitar que se plasme en un hecho. ¡Ningún poder! “Porque una asunción, aunque sea falsa” —por falsa me refiero a que en el momento de la asunción mi razón la niega, mis sentidos la niegan, y aunque sea falsa para mi razón y para mi sentidos— “si se persiste en ella se convertirá en realidad”. Esto es el cristianismo.

No sé si alguno de ustedes escuchó anoche a William F. Buckley y Muggeridge. Llegamos a casa de una fiesta que dio nuestra hija porque era el Día de la Madre y todos fuimos a su casa. Fue una velada perfectamente encantadora, y llegamos a casa justo unos diez minutos antes de las diez, y mi esposa dijo: “Sabes, Muggeridge está en la televisión esta noche”. Bueno, él fue el director de \*Punch\*, el editor de la revista \*Punch\* en Inglaterra durante once años… una mente brillante. Y así, William F. Buckley, que es un tipo brillante, y allí estuvieron en la pantalla durante diecinueve minutos. Bueno, les digo que fueron los diecinueve minutos más fantásticos y todo sobre el cristianismo. Muggeridge se entregó por completo, dijo: “No soy el tipo de cristiano que indudablemente eres tú, Bill”, hablándole a Buckley; porque uno es católico y Muggeridge fue criado en la fe anglicana. Pero dijo: “No comparto el tipo de conceptos que tienen los anglicanos ni ninguna institución en este mundo. Ahora me llaman de extrema izquierda”. Dijo: “Si definiera lo que quiero decir con extrema izquierda, es querer liberar al individuo de todas las instituciones, todas las organizaciones, todas estas cosas en el mundo, y ponerlo bajo la verdadera luz de un cristiano”. “Tú tienes una organización”, le dijo a Buckley, “y crees que esa es una autoridad. Yo me niego a aceptar cualquier otra autoridad que no sea la que encuentro en los cuatro evangelios y las cartas del Nuevo Testamento, eso es todo lo que aceptará. Y encuentro la mayor libertad en ello”.

Bueno, los jóvenes lo desafiaron y pensaron que todo era pura fantasía. Sus respuestas fueron simplemente magníficas. Por supuesto, su uso del inglés sería como el de Shakespeare. Muggeridge cuando usa el inglés… y Buckley también, para el caso… tienen el dominio más maravilloso de la lengua inglesa. Pero Muggeridge se apoderó de toda la noche, y lo que dijo sobre sus profundas convicciones con respecto al cristianismo. Una cosa que destacó fue esta, dijo que todas estas marchas de ministros y sacerdotes que van marchando, cargando cosas, ¿para qué? Están tratando de traer el reino de Dios a la tierra, y nunca lo encontrarán. “¿Acaso no han oído” —dijo— “mi reino no es de este mundo” (Juan 18:36)? No pueden traerlo al mundo del César. Viven por esta fe con la esperanza de entrar en este mundo de libertad, y creen en la revelación tal como se nos da en los evangelios y las cartas. Pero el hombre está tratando de traerlo aquí y conceder a todos seguridad financiera, esto, aquello y lo otro… odiándose todos por igual… y no se puede hacer. Solo tendrán fe en esta visión. Y él confesó él no tenía la visión, que no había tenido la experiencia, pero es cien por ciento cristiano en la creencia de esta historia.

Así que les digo que ojalá lo hubieran escuchado. Rara vez me quedo despierto tan tarde la noche de las conferencias. Usualmente estoy en la cama antes de eso, a menos que esté entreteniendo invitados. Pero al llegar a casa tan tarde como lo hicimos, lo encendimos y fue el momento más glorioso. Estos dos hombres… y realmente jugaron el uno con el otro maravillosamente. Cuando estos chicos —cuando digo chicos, bueno, para mí son chicos de veinte años, en la universidad en Inglaterra, Oxford y Cambridge, y están haciendo estas preguntas—, Muggeridge los hizo lucir exactamente como lo que son, como niños, cuando simplemente descartaron todo el asunto como una fantasía. Pura fantasía, dijeron.

Y déjenme decirles, no hay límite para este poder. Esta noche, no me importa a qué se enfrenten, el problema más horrible del mundo. No me importa lo que sea. Si pueden concebir una solución en los ojos de su mente —y cualquiera puede, no se necesita un Einstein para concebir la solución de un problema—. No tienen que resolver los detalles: “Tengo caminos y medios que no conocen… mis caminos son inescrutables” (Romanos 11:33). Así que ustedes no resuelven los caminos y los medios; solo resuelven el final. Bueno, si están endeudados, ¿cuál es la solución? ¿Que este les dé dinero o que aquel haga esto y lo otro? No, el final es que no están endeudados. ¿Cómo sería si no estuvieran endeudados? Y si tuvieran el problema más horrible —piensen en él (cualquier problema del mundo)—, ¿cuál es su solución? Entonces imaginan la solución. Bueno, entonces asumen que es verdad. ¿Cómo sería el sentimiento si fuera verdad? Y luego, de una manera que nadie conoce, si son persistentes en esa asunción, sucederá. Acepto todo en este mundo: No hay nada imposible para Dios, y Dios, que está crucificado en ustedes, es su propia maravillosa Imaginación humana… eso es Dios. Nunca hubo otro Dios y nunca habrá otro Dios.

Así que siendo todas las cosas posibles para Dios… si pudiera imaginar el final, sabiendo que todas las cosas son posibles para Dios, y permanezco fiel a esa asunción como si fuera verdad, se materializará en la realidad. “Una asunción, aunque sea falsa, si se persiste en ella se convertirá en realidad”. Esto es lo que enseñamos aquí, y es demostrable. Pero nosotros somos el poder operante. No funcionará por sí mismo porque sepamos lo que debemos hacer; funcionará si hacemos lo que sabemos que debemos hacer. Así que, ¿estamos dispuestos a asumir en el momento de la decisión que las cosas son como deseamos que sean? ¿Estamos dispuestos? Si lo hacemos, sucederá. Ahora otros dirán que no… en realidad no importa. Ustedes que lo saben, pruébenlo. Y en la medida de sus posibilidades persuadan a otros, aunque estén en su contra por un momento, porque todos son lo suficientemente humanos como para resistirse a algo de esta naturaleza. Bueno, lo aceptarán, así que no se rindan. Simplemente, en los ojos de su mente, persistan en la asunción de que las cosas son como desean que sean. Y si lo hacen y no vacilan, sucederá.

So si volvemos a lo que empezamos a decir al principio, él nos dice que la historia de Abraham es una alegoría, que esto es una alegoría. Bueno, la Biblia realmente comienza con esa alegoría. ¿Saben qué es una alegoría? Es una historia contada como si fuera real, dejando a quien la escucha o lee la tarea de descubrir su carácter ficticio y aprender su lección. Si la historia de Abraham y Sara y su hijo Isaac, y la sirvienta de Abraham y Sara, Agar, y su hijo Ismael, si esta historia es una alegoría y, sin embargo, Abraham es el padre de todos nosotros, bueno, entonces, ¿dónde está la realidad de la historia? Porque se nos dice que esto es una alegoría en el capítulo 4 de Gálatas (versículo 24). Bueno, si es una alegoría y una alegoría es una historia contada como si fuera verdad, dejando que quien la escuche descubra su naturaleza ficticia y luego aprenda, bueno, entonces, si ese es el origen de todas las historias de las Escrituras, pues todas las cosas provienen de Abraham.

Pues en el mismísimo comienzo del Nuevo Testamento: “Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham” (Mateo 1:1). Abraham engendró a Isaac, e Isaac engendró a Jacob, y Jacob engendró a Judá y a sus hermanos, y va todo el camino hacia abajo. Así que si Abraham, la fuente de todo, es una alegoría, bueno, entonces todo tiene que ser una alegoría. Por lo tanto, tienen que descubrir el carácter ficticio de todas las historias, incluyendo a Jesucristo; porque él es la culminación de toda la genealogía que comienza en el primer capítulo de Mateo. Así que descubran cuál es la historia. No tiene nada que ver con lo que el mundo está hablando. Y luego descubren que todo el asunto es un gran y maravilloso plan de salvación enterrado in Cristo; y Cristo no es una persona como creen, sino el poder y la sabiduría de Dios, crucificado en el hombre como la propia maravillosa Imaginación humana del hombre. Luego, sabiendo que ese plan está contenido dentro de ustedes, y lo creen, todo despertará un día dentro de ustedes. Pueden estar completamente inconscientes de ese momento en que ese plan fue fertilizado; pero tiene que ser fertilizado. Será fertilizado por alguien que haya despertado del sueño de la vida. Va a ser ese tipo de nacimiento. Alguien que aún no ha despertado del sueño de la vida puede ser utilizado en este nivel para producir un hermoso poema, una obra de teatro, una gran y maravillosa historia, en este nivel si ese es el ideal en los ojos de sus mentes. Pero cuando se trata del plan, el plan de salvación de Dios, solo puede ser fertilizado por alguien que ya haya resucitado de los muertos; y Dios, siendo un ser proteico en este mundo, asumirá esa máscara y desempeñará ese papel, y esa persona será fertilizada.

Así que déjenme volver una vez más. Debido a que hay ocho niveles, no sé cuánto tiempo pasa entre dicha fertilización y el nacimiento… porque no sé qué nivel están predestinados a desempeñar. Solo sé que en mi propio caso tomó el máximo, porque estaba predestinado a desempeñar el papel que estoy desempeñando, que es el papel de apóstol. Pues la calificación indispensable para ese papel es haber visto al Señor resucitado. No hay otra calificación nombrada en las Escrituras excepto esa. Lo leen en el primer versículo del noveno capítulo de la carta de Pablo a los corintios, cuando dice: “¿No soy libre? ¿No soy apóstol? ¿No he visto a Jesús el Señor nuestro?”. No lo ven de pie ante ustedes, que les habla, que los abraza, y se fusionan con él y se convierten en un solo cuerpo con él, a menos que también vayan a ser enviados. Ser enviado es ser apóstol. Todo aquel que es llamado a ese nivel de su ser es siempre enviado. Y así, el apóstol viene primero, luego viene el profeta, luego viene el maestro, luego viene el que hace milagros, el sanador, el ayudante, el administrador… todos estos son diferentes niveles y hay ocho niveles (1 Corintios 12:28). Así que hay diferentes intervalos de tiempo, sin duda, con respecto al nacimiento. Así que no diré que tiene que ser así a menos que vayan a ser el apóstol.

Ahora vayamos al Silencio.

¿Hay alguna pregunta, por favor?

### ¿Fue Pablo un ser histórico?

**R:** En lo que a mí respecta, no creo que ningún personaje de las Escrituras sea el personaje representado por el nombre que aparece allí. Su nombre fue cambiado de Saulo a Pablo. No tenemos ningún registro, ninguno en absoluto, de Mateo, Marcos, Lucas y Juan como personajes. Alguien escribió, pero estos son todos nombres anónimos. En lo que respecta a la Torá, desde el Génesis hasta el Deuteronomio, los cinco libros, solo están firmados con iniciales. Tenemos el manuscrito J, el manuscrito E y el manuscrito P, y nadie sabe quiénes son J, P y E. Se atribuyen a un personaje llamado Moisés, pero Moisés es un estado de consciencia, al igual que Abraham. Y todos son estados, estados eternos; no son personas. Y así, Pablo… me reservo mi juicio sobre eso. Cité sus palabras cuando estuve en presencia del Señor resucitado y dije: “La fe, la esperanza y el amor, estos tres, pero el mayor de ellos es el amor” (1 Corintios 13:13), y el Señor resucitado me abrazó. Pero cité las palabras del versículo 13 de Corintios, el capítulo 13, atribuidas a Pablo. Pero, ¿quién sabe cómo es Pablo? Porque el cristianismo es solo el cumplimiento del judaísmo, no una nueva religión; es el cumplimiento de una religión tan antigua como la fe de Abraham, nada nueva en absoluto. Así que en la sinagoga le sucedió a Pablo. Está de camino a Damasco cuando la verdad lo ciega. Entonces, ¿quién es este que queda cegado por la revelación?

Y quien le devolvió la luz a sus ojos se llama Ananías. Ananías es “la gracia de Dios”. La gracia de Dios es simplemente inmerecida. No te la ganas, no puedes ganar la gracia; es un regalo inmerecido. Es el regalo de Dios. No puedes recibir un regalo y decir en modo alguno que te lo ganaste. Dejaría de ser un regalo. Por tanto, la aptitud de uno para el reino basada en el plan de Dios es la consecuencia y no la condición de la gracia. Si tuviera que estar completamente en lo correcto por mis propios esfuerzos antes de poder conseguirla, bueno, entonces esperaría para siempre. Es demasiado bueno para que el hombre se lo gane; tiene que ser dado. Y todo el asunto es un plan… es una obra de teatro, una obra de teatro perfecta. Aquí estaba este que era violento en sus reacciones contra cualquiera que se desviara de la ley de Israel tal como él la entendía. Entonces llegó la plenitud del tiempo e irrumpió dentro de él. Consecuentemente, comprendió lo que se pretendía desde el principio de los tiempos. Pero hasta que sucede, nadie lo comprende. Entonces comprendió que no está mirando a las personas en las Escrituras como personas (no lo son): “De manera que nosotros de aquí en adelante a nadie conocemos según la carne”. Eso se aplica no solo a Jesucristo sino a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los personajes de las Escrituras. Ahora los ve como estados eternos, inmutables, parte de la gran obra de Dios.

Así que no puedo decirles que un personaje llamado Pablo… no hay ninguna referencia a Pablo en ninguna obra contemporánea en el área en la que se supone que vivió, solo en las Escrituras. Ahora bien, se suponía que había sido arrestado y encarcelado en Roma, según cartas suyas de prisión. ¿Y por qué no está registrado? Todos los demás están registrados. Cualquiera en la historia secular está registrado como prisionero en los días de Jesús. Y él estuvo encarcelado en Roma, encarcelado aquí, allá y en otras partes, y llevado encadenado ante Agripa. Bueno, ¿dónde está el registro de su encarcelamiento? No tenemos registro alguno… no importa qué libro hayamos encontrado hasta ahora… que mencione a Pablo fuera de las Escrituras. Aparece en el capítulo 9 de los Hechos, esa es su primera aparición, y a partir de ahí continúa hasta el final y en sus trece cartas. Así que tenemos la segunda mitad de los Hechos, que dominó toda la segunda mitad de los Hechos, y luego las trece cartas. No se le menciona en los evangelios, y los evangelios vinieron después de las cartas de Pablo. Fueron escritos después; no vinieron primero. El primer libro del Nuevo Testamento es la carta de Pablo a los Gálatas; el segundo es su primera carta a los Tesalonicenses. Y aquí tenemos… él es el primero y les dice que es su evangelio en esta primera carta. “Cualquiera que se desvíe de mi evangelio” —usa la palabra “mi”, mi evangelio— “sea anatema, porque todo esto es revelación”.

Entonces, ¿quién es Pablo? En primer lugar, el nombre era Saulo, que significa “actuar”, y Pablo significa “el pequeño”. Él no se ofreció como voluntario para su trabajo; fue reclutado… al igual que Moisés, Moisés fue reclutado. Dijo: “No puedo hablar. Tengo un impedimento”. No podía hablar. Ese estado de consciencia se siente inadecuado, sin embargo, ese estado está siempre presente. Cuando uno interpreta ese papel, entonces “mis palabras estarán en tu boca”. Así que en realidad no importa. Ustedes van… yo tomo esta plataforma por la noche, no ensayo lo que les voy a contar. Sé que cuando fui a la escuela, en una clase de cuarenta, mi profesora de elocución me seleccionó para decirles a los demás que yo nunca me ganaría la vida usando mi voz. Ella me usó como ejemplo para mostrar lo que estaba mal, y soy el único de la clase de cuarenta que solo usa la voz en su profesión. A menos que los demás estén usando la voz para vender camisas en algún lugar, no lo sé. Pero esa no era su intención cuando tomaron esta clase de elocución. Y así, aquí estábamos todos en la ciudad de Nueva York, cuarenta en la clase, y me hicieron pasar al frente y me usaron como ejemplo de lo que no se debe hacer. Pero no era la intención de Dios. Aunque yo fuera a los ojos de ella un marginado, no era a los ojos de mi Padre un marginado. Y así, desde febrero de 1938, he tomado plataformas por todo el país. No vengo y leo absolutamente nada. Podría hablar esta noche desde ahora hasta que la voz se agote… no necesito notas.

Y así, yo no… no me ofreció como voluntario para este trabajo; fui reclutado, al igual que Pablo, quienquiera que fuera Pablo, quienquiera que fuera Moisés.